I. Cómo Ser más Semejantes a Cristo en la
Oración
Stan era un jugador de fútbol grande y fuerte. Se paró frente a la
iglesia llorando. "Sucedió tan lentamente. Yo antes era fuerte en el Señor. Esta
noche me he dado cuenta que me he apartado de Dios. Ya ni siquiera oro. Quiero ser más
semejante a Jesús en lugar de ser como algunos de mis amigos quieren que sea."
Cada cristiano lucha con la presión cultural de no ser semejante a
Cristo. Ser como Cristo trae paz personal y satisfacción. Cada creyente fuerte siente a
menudo que no está orando demasiado. ¡Pero ninguno de los libros de oración nos dice
cuánto es suficiente oración! Nuestra fidelidad en la oración y nuestro testimonio
crece al estudiar la vida y enseñanzas de Jesús. El evangelio de Lucas es una guía
excelente para presentar la prioridad de la oración y el testimonio en la vida y
ministerio de Jesús. El llegar a ser como Jesús en la oración nos ayuda a ver cuánta
oración es suficiente. Jesús guió a sus seguidores en oración tal como los líderes
fieles guiarán a su grupo en oración. No es fácil ser un pastor en una cultura que ama
a los vaqueros. Los pastores guían, los vaqueros impulsan.
A. Oración y Ayuno.
En Lucas 2.37, Ana tiene la bendición de ver al Cristo Niño
debido a su fidelidad en la oración y el ayuno. En Lucas 4.2, Jesús ayunó por 40
días. El ayuno debe ser parte de la disciplina espiritual para los creyentes. Ayunar
significa dejar la comida o cualquier otra actividad para dedicar más tiempo a la
oración. No es un ritual externo sino un compromiso interno. El ayuno nos recuerda que a
veces la oración es más importante que comer.
Un hombre anciano compartió que "el ayuno se ha convertido en un
tiempo semanal para ponerme al día con mi oración más rigurosa. La lista de oración es
tan larga que tengo que encontrar más tiempo para interceder. ¡Es un tiempo tan dulce
para mí que es mejor que el chocolate!"
B. Orar evangelísticamente.
Lucas escribe que Jesús comenzó su ministerio público en una
sinagoga en Nazaret. En Lucas 4.18 Jesús lee de Isaías 61.1, "El
Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los
pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los
cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos." La palabra
griega para "predicar el evangelio" es la misma palabra que da al idioma
español la palabra "evangelismo." Jesús tuvo cuidado en este pasaje de mostrar
la necesidad de satisfacer las necesidades físicas y espirituales. Él empezó su
ministerio público presentándose a Sí mismo como un evangelista interesado y compasivo.
Los seguidores de Cristo también necesitan interesarse y ser evangelistas compasivos.
Ésta es una lección difícil. Los creyentes han dejado que Satanás les convenza que el
evangelismo es solamente para unos pocos escogidos. Si vamos a ser semejantes a Cristo,
cada creyente va a ser un evangelista compasivo y que se interesa.
En Lucas 19.10 Jesús dijo, "Porque el Hijo del Hombre vino
a buscar y a salvar lo que se había perdido." Para ser semejantes a Cristo, los
creyentes necesitan orar activamente por los perdidos y compartir a Jesús con ellos. El
predicador inglés C. H. Spurgeon dijo, "Si algún ministro puede sentirse satifecho
sin conversiones, no debe tener conversiones.7" Hay varios recursos
útiles para usar en el entrenamiento que aparecen en la lista de bibliografía.
C. Orar apasionadamente.
A veces la oración es aún más importante que el sueño. En Lucas
6.12 Jesús se pasó la noche entera en oración antes de escoger a los doce. ¿No es
realístico que Cristo espere que Sus seguidores oren toda la noche? Si los creyentes van
a ser como Jesús, debemos hacer lo que Él hizo. Jesús estaba muy ocupado y muy cansado
pero tenía pasión por las cosas más importantes. Jesús no utilizó oraciones rápidas
que llegan a la puerta y permanecen allí solamente por un corto tiempo para ver si le dan
algo. Jesús sabía que la oración es la fe convertida en acción. Él podía ver que las
necesidades eran tan grandes y la tentación tan abrumadora que necesitaba orar toda la
noche. Cuando los creyentes comiencen a orar apasionadamente veremos que orar durante toda
la noche se necesita periódicamente para poder estar al día con todas las peticiones de
oración que acumulamos.
John Knox de Escocia, era tan apasionado en la oración que la Reina
María de Inglaterra solía decir que ella le tenía más miedo a sus oraciones que a
todos los ejércitos de Europa. Él sufría tal agonía espiritual por su país que no
podía dormir. Deseaba apasionadamente que un avivamiento cambiara a Escocia.8
A menudo se pasaba la noche en vela orando y llorando por los perdidos. El Señor
recompensó esta oración apasionada con un avivamiento.
Si hacemos una lista de oración rápidamente vemos que orar toda la
noche no es tan irrazonable. Las necesidades son muy grandes en todo el mundo. Los
pastores, el personal, los misioneros de las Juntas de Misiones Internacionales y de Norte
América necesitan un cercado de oración para protección. Orar por cada maestro de
escuela local, por cada político y por cada deportista toma tiempo.
D. Orar intencionalmente.
Lucas 10.1-2 provee lo que pudiera ser una Jornada de Oración
temprana. Jesús envió a 70 personas a orar y a compartir a Cristo con las personas en
"toda ciudad y lugar adonde él había de ir." Fue en este contexto donde el
Señor instruyó a los creyentes "rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su
mies." En los versículos 17-19 los equipos de campo reportaron acerca de los
encuentros que tuvieron con los perdidos, los endemoniados y los no religiosos. La
oración intencional busca lo que Dios quiere y entonces está atenta a Su respuesta.
Si la petición es equivocada, Dios dice
"No."
Si el tiempo no es el correcto, Dios dice "Despacio."
Si tú estás equivocado, Dios dice "Crece."
Pero si la petición es correcta, el tiempo
es correcto y tú también lo estás,
Dios dice "¡Adelante!9"
"El ministro que no ora intensamente
por su trabajo seguramente es un
hombre presumido y vanidoso. Actúa
como si pensara que es suficiente por
sí mismo, y por lo tanto no necesita
apelar a Dios.10" --Spurgeon
E. Orar íntimamente.
La oración ritual se cambia por la oración íntima cuando los
creyentes aprenden a orar como Jesús oraba. En Lucas 11.1 los discípulos
respondieron a la oración de Jesús pidiéndole "enséñanos a orar." Cuando
los cristianos buscamos ser más semejantes a Cristo, nos hacemos más fieles en orar sin
cesar. Jesús respondió a la petición de ellos con la oración modelo y una lección en
la intercesión persistente.
¿Cuánto tiempo al día piensa usted que oran los evangélicos? Los
cristianos parecen tener una lucha con su auto-suficiencia ya que sólo oramos de cuatro a
seis minutos al día. ¿Es este tiempo suficiente? ¿No necesitamos oración las otras 23
horas y 54 minutos? Nos han enseñado desde niños que podemos cuidarnos a nosotros
mismos. Cuando crecemos y comenzamos a lidiar con las cosas espirituales pensamos que
también podemos cuidar de esto por nosotros mismos. Esto no es cierto con las necesidades
espirituales y ni siquiera con las necesidades físicas. Necesitamos un quebrantamiento
humilde con dependencia absoluta de Dios y de Su Hijo Jesucristo, en el poder del
Espíritu Santo.
Latisha estaba cansada y con calor. Ella entró para tomar algo frío.
Metió un sorbete en un refresco y tomó un sorbo. En ningún momento pensó en sacar el
sorbete (pajita, popote) y decir "¡qué sorbete más bueno!" El sorbete no es
tan importante como lo que viene a través de él. El sorbete es un instrumento. Los
creyentes deben ser como el sorbete. Somos un instrumento en las manos de Dios,
permitiendo al Espíritu Santo que fluya sin impedimento. El Espíritu Santo entonces
viene a ser un refresco y una bendición. Toda alabanza y honor que se da al instrumento
debe dirigirse al Señor. Cada vez que tratamos de guardar alguna alabanza y honor para
nosotros, nos quema. Cada creyente puede ministrar o servir por medio del Espíritu que
obra a través de nosotros.
F. Orar persistentemente.
En Lucas 11.9 Jesús dijo, "Y yo os digo: Pedid, y se os
dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá." Esta persistencia en pedir,
buscar y llamar trae a los creyentes a orar por lo que Dios quiere. Siempre tendremos un
sí de respuesta cuando estamos de acuerdo con Dios.
En Lucas 18.1-8 Jesús presentó "una parábola sobre la
necesidad de orar siempre, y no desmayar." Satanás trabaja duro para hacer que todos
los creyentes fallen. Él quiere creyentes derrotados y sin poder. Nos hará fallar
trayendo oposición. Nos hará fallar haciendo lo correcto con nuestro poder en lugar de
con el poder de Dios. Si no logra que eso trabaje, nos dejará triunfar descansando en
nuestra educación, experiencia y conocimientos. Muchos creyentes se ponen orgullosos
cuando tienen éxito. Uno que estaba en una Jornada de Oración dijo, "Me doy cuenta
que me interesaba recibir el crédito por lo que Dios estaba haciendo."
Jesús sabía que la mayor parte del fracaso en la oración viene de la
falta de persistencia. Las peticiones persistentes de la viuda eran justas y realísticas.
El juez tuvo que responder en el versículo 5 "porque esta viuda me es molesta, le
haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia." La oración
persistente no es tanto que cambiemos la mente de Dios, sino que le mostremos a Él que
estamos preparados para la respuesta.
G. Orar una oración centrada en Dios.
En una segunda parábola que empieza en el 18.9, Jesús describe
la diferencia entre la oración centrada en Dios y la centrada en uno mismo o
egocéntrica. El fariseo le habló a Dios por su orgullo y auto-suficiencia. En el
versículo 12 el fariseo mostró su creencia de que sus buenas obras lo salvarían.
En contraste, el publicano en el versículo 13 estaba arrepentido y dependiendo de
Dios. La salvación viene de ser santo, no de ser bueno. La única forma de ser santo es
aceptar a Jesucristo como Señor y Salvador y pedir al Espíritu Santo que venga y nos
llene.
Henry Blackaby escribe, "Debemos dejar que Dios revele Sus
pensamientos a nosotros. Sólo entonces podemos tener una perspectiva correcta de la vida.
Si usted mantiene su vida centrada en Dios, su vida será puesta inmediatamente junto a Su
actividad.11"
"La oración y la vida santa son una misma cosa. Actúan y
reaccionan mutuamente. Ninguna puede sobrevivir sola. La ausencia de una es la ausencia de
la otra.12"H. Orar con gratitud.
En Lucas 22.14-23, el ejemplo de la Última Cena muestra
a Cristo dando gracias por Su alimento. El simple testimonio de orar antes de comer es un
testimonio muy efectivo en una cultura secular. Un puente efectivo para testificar es
decirle al camarero que van a orar por sus alimentos y preguntarle si tiene alguna cosa
por la que quiere que se ore. Esto casi siempre lleva a una oportunidad de hablar de
Cristo.
Inmediatamente después en los versículos 39-46, Jesús
instruyó a Sus seguidores "Orad que no entréis en tentación." Jesús entonces
se puso a orar en preparación para los traumáticos eventos que estaban a punto de
ocurrir.
Muchos creyentes están atrapados en un descontento que resulta en
quejas y refunfuños. Si nos concentramos en dar gracias reducimos la actitud de quejarnos
por todo, desde el color de la alfrombra hasta la temperatura de la habitación. Aquellos
que se quejan demasiado necesitan disciplinarse para concentrarse en las maravillosas
bendiciones de Dios.
El pastor enseñó una hoja grande de papel blanco y dibujó una marca
negra en ella. "¿Qué es lo que ven?" preguntó al grupo. "Una marca
negra," respondieron. Volvió a preguntar, "¿Qué otra cosa ven?" pero
nadie contestó. Al fin un niño dijo, "Una hoja de papel blanco." ¡Los humanos
a menudo nos concentramos en los problemas en vez de en las bendiciones!
II. Tiempo de Discusión:
Deténgase para orar. Pida a dos o tres personas que presenten las
oraciones del grupo. Puede dividirse en grupos de dos o tres para orar. Pidan a Dios que
nos haga más como Cristo en la oración. Diríjalos en cada una de las áreas en que
Cristo oró. Anime a cada persona a escribir una petición de oración que represente cada
una de las maneras en que Cristo oró.
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